Covenants: las cláusulas que pueden frenar tu financiación

Conseguir financiación no consiste únicamente en acordar un importe, un plazo y un tipo de interés.

Algunos contratos de préstamo incluyen determinadas condiciones que la empresa debe cumplir durante toda la vida de la operación. Estas condiciones se conocen como covenants financieros y pueden influir de manera directa en la relación con las entidades, en el coste de la deuda y en la capacidad de acceder a nueva financiación.

El problema es que muchas empresas conocen la cuota que deben pagar, pero no realizan un seguimiento periódico de estas obligaciones.

Esto puede provocar que una compañía incumpla un covenant incluso aunque continúe pagando las cuotas del préstamo con normalidad.

¿Qué son los covenants financieros?

Los covenants son compromisos o condiciones incluidos en un contrato de financiación. Su finalidad es establecer ciertos límites y mecanismos de control para proteger a la entidad que concede el préstamo.

Estas condiciones permiten al financiador comprobar que la empresa mantiene una situación económica compatible con la devolución de la deuda.

No todos los préstamos incluyen covenants. Son más habituales en operaciones de financiación corporativa, préstamos sindicados, adquisiciones empresariales, financiación de proyectos o contratos de importe significativo.

Las directrices de la Autoridad Bancaria Europea contemplan expresamente la monitorización de estas condiciones dentro del seguimiento del riesgo de crédito, junto con las revisiones periódicas del prestatario y los sistemas de alerta temprana.

Por tanto, no deben entenderse únicamente como una cláusula jurídica. Son indicadores que la entidad puede utilizar para comprobar cómo evoluciona el riesgo de la operación.

¿Para qué sirven?

Cuando una entidad concede financiación, analiza la capacidad de la empresa para devolverla. Sin embargo, esa situación puede cambiar con el tiempo.

Una reducción de las ventas, un aumento de los costes, la pérdida de un cliente importante o una nueva inversión pueden deteriorar la posición financiera del negocio.

Los covenants permiten establecer señales de control durante la vigencia del préstamo.

Desde la perspectiva de la entidad, sirven para detectar posibles problemas antes de que se produzca un impago. Desde la perspectiva de la empresa, también pueden funcionar como indicadores de alerta que muestran cuándo el endeudamiento o la capacidad de pago están empeorando.

El Banco de España explica que, al valorar el riesgo de una pyme, las entidades pueden tener en cuenta su situación financiera, el historial de pagos, la información contractual y el conocimiento de la empresa y de su negocio.

Tipos de covenants

Los contratos pueden incluir condiciones financieras y no financieras. Su contenido dependerá del tamaño de la operación, del riesgo, del sector y de la negociación realizada con la entidad.

Covenants financieros

Establecen límites o niveles mínimos para determinados indicadores económicos.

Entre los más habituales se encuentran los siguientes.

Ratio de endeudamiento

Mide la relación entre la deuda financiera y la capacidad de generación de resultados de la empresa.

Una de las fórmulas más utilizadas relaciona la deuda financiera neta con el EBITDA. El contrato puede establecer, por ejemplo, que la empresa no supere un determinado número de veces su EBITDA.

Cuanto mayor sea el resultado, mayor será el peso de la deuda respecto a la capacidad operativa del negocio.

Ratio de cobertura de intereses

Analiza si el resultado generado por la empresa es suficiente para atender los intereses de su deuda.

El financiador puede exigir que la compañía mantenga una cobertura mínima. Si los beneficios disminuyen o el coste financiero aumenta, este indicador puede deteriorarse.

Ratio de cobertura del servicio de la deuda

Esta ratio compara la caja disponible para atender la deuda con los pagos de principal e intereses que debe realizar la empresa.

Permite valorar si el negocio genera recursos suficientes para cumplir con sus obligaciones financieras.

Nivel mínimo de fondos propios

Algunos contratos obligan a mantener un determinado patrimonio neto o impiden que este caiga por debajo de un límite establecido.

El objetivo es evitar que las pérdidas acumuladas debiliten excesivamente la solvencia de la compañía.

Ratio de liquidez

Puede exigirse que los activos a corto plazo mantengan una relación mínima respecto a las obligaciones que vencen en ese mismo periodo.

Esto permite controlar si la empresa conserva capacidad para atender sus pagos más inmediatos.

Covenants no financieros

No todos los compromisos se expresan mediante ratios.

Un contrato también puede obligar a la empresa a:

  • Entregar información financiera periódica.
  • Presentar las cuentas anuales dentro de un plazo.
  • Mantener determinados seguros.
  • Informar sobre cambios relevantes en el negocio.
  • Conservar determinados activos o garantías.
  • Solicitar autorización antes de asumir nueva deuda.
  • Limitar el reparto de dividendos.
  • No vender activos esenciales sin consentimiento.
  • Comunicar cambios en la propiedad o en el control de la compañía.

Estas obligaciones pueden ser tan importantes como los indicadores financieros. Un retraso en la entrega de información también podría considerarse un incumplimiento si así lo establece el contrato.

Un ejemplo sencillo

Imaginemos que una empresa solicita un préstamo de 1.500.000 euros para ampliar sus instalaciones.

El contrato establece dos condiciones:

  • La deuda financiera neta no puede superar tres veces el EBITDA.
  • La cobertura de intereses debe mantenerse por encima del nivel acordado.

Durante el primer año, la empresa cumple ambos requisitos. Sin embargo, en el segundo ejercicio pierde temporalmente a uno de sus principales clientes y su EBITDA disminuye.

La empresa continúa pagando todas las cuotas, pero la reducción del resultado hace que la ratio de endeudamiento supere el límite establecido.

En ese momento se produce un incumplimiento del covenant, aunque todavía no exista ningún impago.

Este ejemplo muestra por qué no basta con controlar el saldo bancario o comprobar que las cuotas están pagadas. Es necesario proyectar cómo evolucionarán los indicadores utilizados en el contrato.

¿Qué puede ocurrir si se incumple un covenant?

Las consecuencias dependen de lo que establezca cada contrato y de la negociación con la entidad.

Un incumplimiento no implica necesariamente que el banco exija de manera inmediata la devolución de todo el préstamo. Sin embargo, puede abrir la puerta a diferentes medidas:

  • Solicitar información adicional.
  • Exigir un plan de viabilidad o corrección.
  • Renegociar las condiciones del préstamo.
  • Incrementar el tipo de interés o aplicar una comisión.
  • Solicitar nuevas garantías.
  • Limitar determinadas inversiones.
  • Restringir el reparto de dividendos.
  • Impedir que la empresa asuma más deuda.
  • Suspender disposiciones pendientes.
  • Declarar el vencimiento anticipado de la financiación, cuando el contrato lo permita.

La reacción de la entidad dependerá de la gravedad del incumplimiento, de la situación general de la empresa y de la confianza existente entre las partes.

No es lo mismo detectar una desviación temporal y comunicarla con antelación que informar cuando el límite ya se ha superado y no existe un plan para corregirlo.

El waiver: una autorización para no aplicar temporalmente el incumplimiento

Cuando una empresa prevé que no podrá cumplir una condición, puede solicitar a la entidad un waiver.

Se trata de una autorización mediante la cual el financiador acepta no aplicar, de forma puntual o temporal, las consecuencias previstas por el incumplimiento.

El waiver no se concede automáticamente. La empresa deberá explicar:

  • Por qué se ha producido la desviación.
  • Si el problema es temporal o estructural.
  • Qué medidas se adoptarán.
  • Cómo evolucionarán los resultados.
  • Cuándo volverán a cumplirse los niveles establecidos.

Solicitarlo antes de que la entidad detecte el incumplimiento transmite mayor control y transparencia. También permite disponer de más tiempo para preparar escenarios y negociar las condiciones.

No basta con conseguir financiación

Cerrar una operación de financiación es solo el comienzo.

A partir de ese momento, la empresa debe controlar no solo las cuotas y los vencimientos, sino también todas las condiciones que ha asumido.

Un seguimiento adecuado de los covenants permite:

  • Evitar incumplimientos inesperados.
  • Mantener una relación más transparente con las entidades.
  • Proteger la capacidad de acceso a nueva financiación.
  • Detectar con antelación un deterioro financiero.
  • Negociar antes de que la situación sea urgente.

En Vanguart Advisors analizamos la estructura financiera de las empresas, revisamos las condiciones de sus operaciones y proyectamos la evolución de los principales indicadores. Nuestro objetivo es que la financiación se adapte a la realidad del negocio y que las compañías puedan anticiparse antes de que una desviación limite su capacidad de crecimiento.

Porque conseguir financiación es importante, pero entender y controlar todas sus condiciones es lo que permite utilizarla con seguridad.

¿Quieres contratar nuestros servicios?

logo vanguart verde y amarillo fondo transparente

    logo vanguart verde y amarillo fondo transparente
    Resumen de privacidad

    Tratamos tus datos personales para gestionar solicitudes, prestar los servicios solicitados y enviar información relacionada con nuestras actividades o servicios.
    Puedes ejercer tus derechos en cualquier momento.